Que es la sociedad FABIANA y el socialismo democrático
Por Juan O. Orrego-Sevilla
La Sociedad Fabiana fundada el 4 de enero de 1884 en Londres, es un movimiento socialista británico cuyo propósito es avanzar en la aplicación de los principios del socialismo democrático mediante reformas graduales. Es también conocida por formar los cimientos de lo que más tarde sería el Partido Laborista británico.
El nombre de la sociedad está tomado de Quinto Fabio Máximo, el denominado Cunctator (“El Contemporizador”), un general de la antigua Roma que había conseguido frenar los enfrentamentos directos contra Aníbal buscando desgastar al ejército del general cartaginés dejando pasar el tiempo, utilizando tácticas de hostigamiento y de guerrilla, cortando las vías de aprovisionamiento de víveres y de material, etc. (recuérdese que los romanos tuvieron que lamentar varias derrotas con los cartagineses, a cual peor, por enfrentarse directamente en campo de batalla).
Los fabianos, a diferencia de Karl Marx, que predicaba el cambio revolucionario, creen en la evolución gradual de la sociedad hacia el socialismo, y apuestan por el trabajo discreto y reformas graduales que, en su opinión, llevarán poco a poco al socialismo.
En 1889 se publicaron los “Ensayos Fabianos”, que contienen el programa de la Sociedad Fabiana.
Según la visión marxista, el capitalismo es un orden social que sólo puede entenderse en términos de sus leyes internas de cohesión y de sus leyes generales de desarrollo. La clave de las leyes internas es lo que Marx llamaba la “ley del valor”, que en otro lugar he caracterizado como “una teoría del equilibrio desarrollada en primer término con referencia a la producción simple de mercancías y adaptada después al capitalismo”, las leyes del desarrollo se derivan de la acumulación de capital. Estas ideas no tienen correspondencia en el sistema fabiano. Queda claro entonces que la teoría jevonsiana del valor no desempeña un papel esencial en la economía política fabiana y la fuerza motriz del desarrollo capitalista —el crecimiento de la población— parece, en la visión fabiana, natural más bien que socialmente condicionado. Al no haber una dirección consciente, finalista, de la sociedad bajo el capitalismo, éste parece no un orden social, sino un mero desorden —sin leyes, caótico y esencialmente invulnerable al análisis racional—. Por eso queda claro el fracaso de la anarquía para satisfacer las necesidades de hombres y mujeres reales y concretos, una prueba histórica de que el mundo se mueve desde el sistema, a través del desorden, hacia el sistema otra vez” .
Otro aspecto de la economía política fabiana me parece requerir particular atención. Como es bien sabido, la teoría marxista divide la historia (pasada, presente y futura) de Europa desde la caída del Imperio romano en tres etapas, designada cada una con el nombre del sistema social dominante: feudalismo, capitalismo y socialismo. En el ensayo “histórico” de la escuela Fabiana aparecen tres etapas análogas, pero con nombres diferentes: la antigua síntesis, el período de anarquía y la nueva síntesis. No es forzar las cosas excesivamente igualar la antigua síntesis al feudalismo y la nueva síntesis al socialismo, pero un marxista nunca estaría de acuerdo en que el capitalismo quede debidamente caracterizado como el período de anarquía.
Queda claro entonces que fabianos se caracterizaron por su pragmatismo, alejándose de ideas utópicas, lo que los llevaba a prestar atención únicamente a las vías concretas que el socialismo podía tomar en un pais. El socialismo consistía para ellos no en un movimiento revolucionario, sino en el desarrollo y la evolución de las instituciones existentes en un sentido socialista.
Sin duda los fabianos son una sociedad que se une a la reflexion democrática y intelectual(academica) que permita una investigación profunda y seria sobre la próxima generación de política progresista e influir en los debates que definirán el futuro de la izquierda.

