El Tren Eléctrico: la obra que el APRA levantó cuando nadie más se atrevía
Por Juan Orlando Orrego Sevilla En el Perú, pocas obras han sido tan discutidas —y tan mal entendidas— como el Tren Eléctrico de Lima. Hoy es una infraestructura indispensable para más de medio millón de pasajeros diarios, pero su origen se remonta a un momento político y económico en el que apostar por un sistema ferroviario urbano parecía casi un acto de insensatez. Sin embargo, el APRA y el gobierno de Alan García lo hicieron. Y lo hicieron cuando la ciudad más lo necesitaba. Una decisión técnica en una ciudad al borde del colapso A mediados de los años ochenta, Lima ya mostraba síntomas de saturación estructural: • Crecimiento urbano desbordado hacia Villa El Salvador, San Juan de Miraflores y Villa María del Triunfo. • Un sistema de transporte basado en combis y microbuses sin regulación efectiva. • Velocidades promedio por debajo de los 12 km/h en horas punta. • Ausencia total de infraestructura de alta capacidad. Los estudios técnicos de la época —incluidos los del JICA y consul...






